Empresa local lleva 5 productos salvadoreños a Amazon en Estados Unidos

Cinco productos de Samaritana llegan a Amazon en Estados Unidos con una apuesta que combina comercio electrónico, expansión de marca y nostalgia salvadoreña.

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La semita de piña, el chow mein, la salsa picante Gallo Bravo, la salsa de ajo perejil y el atol de banano de Samaritana ya forman parte de la oferta disponible en Amazon Estados Unidos. La llegada de estos cinco alimentos tradicionales marca una nueva etapa para San Valentín, la empresa salvadoreña detrás de la marca, que durante más de un año trabajó en adaptar su operación para ingresar al comercio electrónico internacional y colocar parte de su catálogo directamente frente a consumidores fuera de El Salvador.

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Para José Roberto Búcaro, director ejecutivo de San Valentín y Samaritana, la operación tiene una lectura empresarial, pero también una muy personal. Su familia adquirió hace aproximadamente cuatro años una compañía cuya historia comenzó en 1985 alrededor de un solo alimento, los fideos para chow mein. Desde entonces, explica, el trabajo ha consistido en hacer crecer el portafolio sin perder aquello que volvió reconocibles sus sabores.

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"Muchos de nuestros productos son nostálgicos y esa nostalgia es la que te transporta cuando probás la semita, el chow mein, y decís 'guau, esto es lo que me gusta' o 'esto me hacía mi abuelita'", cuenta Búcaro.

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Ese recuerdo doméstico se convirtió también en una dirección de negocio. Samaritana busca conservar sabores familiares mientras modifica procesos, controla costos y trabaja con ingredientes abastecidos localmente. Búcaro asegura que incluso cuentan con fincas que cultivan chiles específicamente para la compañía. El catálogo completo supera actualmente los 30 artículos, aunque la primera apuesta en Amazon se concentra únicamente en cinco.

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Una compra que acorta la distancia
La bandeja de fideos recién salida del horno muestra una de las etapas del proceso de elaboración del chow mein, uno de los productos con los que Samaritana comenzó su historia en 1985 y que ahora también puede encontrarse en Amazon Estados Unidos. Foto: Mediana

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Para una familia salvadoreña que vive en Estados Unidos, conseguir una semita o preparar una comida asociada a casa puede tener un peso distinto al de una compra cotidiana. Samaritana está intentando convertir esa relación emocional en una ruta directa de distribución que permita adquirir desde Amazon los mismos artículos que sus familiares encuentran en El Salvador.

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"Lo que nos llena de orgullo y nos llena de corazón es que tenemos hermanos salvadoreños que van a poder disfrutar de nuestros productos con la marca Samaritana", dice Búcaro. En su lectura, el valor está precisamente en esa simultaneidad, alguien comiendo semita en El Salvador mientras un familiar puede estar haciendo lo mismo a la distancia.

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Las primeras respuestas aparecieron incluso antes de que la empresa comunicara ampliamente el lanzamiento. Búcaro cuenta que algunas consumidores localizaron la tienda de manera orgánica, hicieron sus pedidos y comenzaron a escribirles.

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"No hay manera de expresar lo que se siente cuando un hermano afuera te dice 'wow, me teletransportaste a El Salvador' o 'estoy ahí con mi familia'", explica. Para el ejecutivo, esa conexión podría convertirse en una de las bases para sostener el crecimiento de la marca en Estados Unidos.

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La apuesta, sin embargo, no está construida únicamente alrededor de la memoria. Ingresar a Amazon obligó a la empresa a revisar aspectos concretos de su operación. Búcaro señala que los principales ajustes estuvieron en el etiquetado, la tabla nutricional y los empaques. La capacidad de producción, asegura, todavía tiene espacio para crecer. Por eso el primer despacho fue deliberadamente pequeño y funcionó como una prueba para medir la aceptación.

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La expectativa tampoco termina en el consumidor salvadoreño. La empresa busca observar cómo reaccionan otros públicos latinoamericanos e incluso estadounidenses ante una oferta que nació asociada a sabores reconocibles para quienes crecieron en El Salvador.

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De una fábrica salvadoreña a una plataforma global
En la fábrica de Samaritana, parte del proceso todavía se realiza a mano. Alrededor de 17 personas participan en los distintos detalles de la elaboración y el empaque de los productos. Foto: Mediana

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La escala de Amazon introduce una dinámica distinta para una empresa cuya producción mantiene una importante intervención manual. Según Búcaro, los artículos de Samaritana son elaborados de forma artesanal y alrededor de 16 o 17 personas trabajan en los distintos detalles de la producción. Incluso parte del empaque de su popular chow mein se ensambla a mano.

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Búcaro también señala que las materias primas se compran a proveedores locales y pequeños agricultores. La empresa sostiene que este esquema le permite mantener trazabilidad sobre sus ingredientes y vincular su crecimiento comercial con proveedores salvadoreños. 

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Dentro del catálogo de Búcaro hay dos productos que elige desde una preferencia personal. "Otro producto que tengo en el corazón es la semita de piña, mi favorita. Es un gustito que uno debe darse. Se siente la piña, la panela, el afrecho", dice. Sobre la salsa Gallo Bravo, explica que en la planta mantienen más de 12 barriles de chile habanero en fermentación y que algunos corresponden a producciones de 2024 y 2025.

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Esa mezcla entre procesos manuales, alimentos asociados a la mesa salvadoreña y una plataforma de alcance internacional sintetiza el momento que atraviesa la compañía. Para Samaritana el desafío consiste en trasladar una experiencia reconocible a una cadena de venta, almacenamiento y entrega que opera bajo otras exigencias.

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Cinco referencias para comenzar
Estos son los cinco productos con los que Samaritana inicia su presencia en Amazon Estados Unidos. El primer envío funciona también como una prueba para medir la respuesta del público y preparar la siguiente etapa de expansión de su catálogo. Foto: Mediana

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El ingreso a Amazon contó con el acompañamiento de Invest in El Salvador. Búcaro explica que la relación con la institución comenzó hace más de dos años y les permitió participar en ferias, acercarse al ecosistema de la industria alimentaria y establecer contactos con clientes, importadores y actores vinculados a la logística. "El Invest no solo facilitaron, sino que nos fueron dando los contactos idóneos para que esto sucediera", señala. "No lo hemos hecho solos, viene más gente atrás".

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Búcaro detalla que Invest in El Salvador acompañó el proceso en áreas técnicas, legales y comerciales. La ruta incluyó validación financiera y del mercado, estructura legal, propiedad intelectual, configuración dentro de la plataforma, logística y estrategia posterior al lanzamiento.

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Samaritana aparece en Amazon bajo el nombre Samaritana Foods y la propia empresa se encarga de llevar directamente sus artículos. Por ahora son cinco, pero Búcaro ya piensa en ampliar esa vitrina. "La idea es tener por lo menos unos 15 o 18 productos en Amazon", explica. El objetivo es que el catálogo crezca mientras la marca conserva una promesa que él repite a lo largo de la conversación, mantener sabores capaces de activar recuerdos entre salvadoreños que llevan años fuera del país.

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La operación empieza con una escala contenida, cinco referencias dentro de un catálogo de más de 30. Pero detrás de esa selección hay una pregunta mayor sobre cómo una empresa salvadoreña puede trasladar alimentos profundamente ligados a la memoria cotidiana hacia una plataforma global sin desprenderlos de aquello que les dio sentido desde el inicio.

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