The Wellness Era acerca la medicina preventiva a una comunidad que busca vivir mejor

En su octava edición, The Wellness Era reunió en el Hotel Real Intercontinental al Dr. Patricio Ochoa para hablar sobre longevidad y medicina preventiva. Detrás del encuentro, Raquel Cañas y Natalia Aguilar apuestan por conectar a su comunidad con especialistas en bienestar.

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Hablar de longevidad puede llevarnos a pensar en tratamientos costosos, rutinas difíciles de mantener o fórmulas para detener el envejecimiento. Pero ¿qué pasa cuando esos conceptos médicos se explican de una manera que cualquiera puede comprender y llevar a su vida cotidiana?

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Esa fue una de las preguntas que atravesaron la octava edición de The Wellness Era, que tuvo como invitado al Dr. Patricio Ochoa, quien llegó para conversar sobre antienvejecimiento, longevidad y medicina preventiva. Su participación puso el foco en una necesidad cada vez más evidente para quienes buscan cuidar su salud en medio de la abundancia de información disponible, distinguir entre los consejos que circulan en redes sociales y las herramientas que pueden ayudarles a tomar mejores decisiones.

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“Me gusta explicar, enseñar, de una manera masticada”, contó Ochoa. Para él, parte del reto está en traducir conceptos médicos complejos para un público que quiere aprender, aunque no necesariamente tenga formación en medicina. “La gente está ávida y con hambre de aprender sobre una medicina compleja, pero aterrizada para el público”, agregó.

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La respuesta de los asistentes dio cuenta de ese interés. Verónica y Ana Duque, estudiantes de cuarto año de Medicina, destacaron la utilidad de los consejos del doctor para estudiar y manejar el estrés que acompaña su formación. También señalaron la importancia de comenzar a preparar el cuerpo para el futuro desde ahora.

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Josué Siliezar, por su parte, encontró en la charla herramientas para regular su actividad física y revisar algunas ideas que circulan sobre el cuidado del cuerpo. “Lo más importante de la medicina preventiva es disfrutar tu vida de una mejor manera, que querás estar bien pero que sea sostenible en el tiempo”, comentó. Entre las ideas que se llevó de la mañana estuvieron dos recomendaciones del expositor, “menos es más” y “siempre estar informado”.

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Cuatro meses para construir una experiencia
Detrás de The Wellness Era, Raquel Cañas y Natalia Aguilar combinan estrategia de mercadeo, relaciones con las marcas, organización y gestión financiera para producir experiencias que conectan a su comunidad con nuevas voces del bienestar. Foto: Mediana.

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La charla fue el punto visible de una producción que Raquel Cañas y Natalia Aguilar comenzaron a trabajar aproximadamente cuatro meses antes del encuentro. Durante ese período, las cofundadoras de The Wellness Era coordinaron a las marcas participantes y organizaron los distintos componentes de una experiencia que, además del contenido sobre bienestar, incluye activaciones y espacios de interacción con los asistentes.

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“Que todo tenga coherencia, que toda la logística funcione el día del evento”, explicó Natalia al describir uno de los mayores desafíos de la producción. La publicidad también ocupa un lugar importante en ese proceso, desde conocer a la audiencia hasta encontrar la manera de comunicarle una propuesta que responda a sus intereses.

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Raquel puso el acento en la coordinación. “Definitivamente lo más importante es la logística, que cuadren los tiempos de las personas, la locación, el talento, las marcas”. Aunque ambas participan en distintas áreas del proyecto, han ido encontrando una distribución de responsabilidades que les permite avanzar. Natalia se concentra principalmente en la organización, las finanzas, los pagos, la facturación y la administración. Raquel lleva buena parte de la publicidad, las relaciones con las marcas y la estrategia de mercadeo.

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“Las dos hacemos un poco de todo”, reconoció Natalia. Raquel coincide en que esa colaboración ha sido clave para sacar adelante el proyecto. En la práctica, sus funciones se cruzan y se complementan, desde las decisiones comerciales hasta los detalles que deben resolverse antes de abrir las puertas de cada evento.

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La producción también les ha permitido entender qué busca su comunidad. Según Raquel, The Wellness Era comenzó con un evento y fue incorporando marcas a medida que crecía el interés del público por las experiencias que proponían. No partieron de un plan para convertirse en productoras de eventos de bienestar. “Se fue dando de manera muy orgánica con el tiempo”, recordó.

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Escuchar a los asistentes ha sido parte de ese crecimiento. “Hemos ido atendiendo las necesidades de este público, nos gusta escuchar a quién quieren ver, a quién quieren escuchar”, agregó Natalia.

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Curaduría frente al exceso de información
El Dr. Patricio Ochoa compartió herramientas sobre longevidad, antienvejecimiento y medicina preventiva, acercando conceptos médicos complejos a un público interesado en aprender a cuidar su salud con hábitos sostenibles. Foto: Mediana.

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La elección de Patricio Ochoa responde a esa misma lógica. Las fundadoras llevaban tiempo siguiendo su trabajo en redes sociales y decidieron contactar a su equipo cuando identificaron que a su programación le hacía falta una voz médica enfocada en el bienestar y respaldada por evidencia.

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“Queríamos tener una experiencia con un respaldo en evidencia médica, para poder darles herramientas a todos los miembros de esta comunidad que hemos creado”, explicó Natalia.

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La decisión tiene una dimensión que va más allá de invitar a un especialista reconocido en plataformas digitales. En un entorno donde abundan las recomendaciones sobre alimentación, ejercicio, sueño y longevidad, elegir a quién darle un escenario implica también asumir una responsabilidad sobre el conocimiento que se comparte.

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Raquel describe ese trabajo como un ejercicio de curaduría e investigación. “Facilitarle esas herramientas a las personas, eliminar esa fricción que puede haber en las redes sociales sobre creer en un creador, quién es confiable y quién no”, es parte de lo que buscan con cada invitado, explicó.

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La experiencia de esta edición encontró eco en Agnetta Kattan, experta en medicina estética, quien asistió por primera vez a The Wellness Era. Para ella, escuchar a un profesional de la salud actualizado y capaz de comunicar con empatía resultó especialmente oportuno ante la cantidad de información y desinformación que circula. De la charla se llevó el interés por incorporar la meditación a su vida.

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Esa variedad de respuestas también ayuda a entender el alcance de la propuesta. El bienestar no se limita a una sola disciplina ni a una rutina que funcione para todo el mundo. En ediciones anteriores, las fundadoras han abordado temas como la salud emocional y el amor propio, con experiencias que incluyen la participación de Se Regalan Dudas y un encuentro enfocado en el bienestar de las madres.

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Cada evento responde a una necesidad distinta, pero mantiene una misma intención, acercar a las personas a voces que puedan aportar conocimientos útiles para su vida cotidiana.

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Un negocio que crece con su comunidad
En medio de la sobreabundancia de información sobre bienestar en redes sociales, el encuentro directo con especialistas permite profundizar en sus conocimientos y resolver dudas con voces respaldadas por evidencia médica. Foto: Mediana.

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La evolución de The Wellness Era también está abriendo nuevas posibilidades comerciales. Después de ocho eventos, las fundadoras quieren mantener los encuentros de mayor formato y explorar experiencias más pequeñas, especializadas y cercanas al talento invitado.

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Natalia habla de propuestas de nicho, con una selección más específica de marcas y experiencias pensadas para distintas necesidades. Raquel también apuesta por encuentros en los que los asistentes puedan tener un contacto más directo con especialistas de diferentes áreas del bienestar.

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La agenda futura incluye, además, el ámbito empresarial. Natalia señala el interés de desarrollar eventos para que las compañías puedan ofrecer experiencias de bienestar a sus empleados y colaboradores. Se trata de ampliar las formas en que el proyecto conecta a su audiencia con expertos, sin abandonar el trabajo de selección que ha definido su programación.

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Para las fundadoras, el punto de partida sigue siendo reconocer una necesidad. “Veíamos que había una audiencia consciente del bienestar, en comer saludable, en dormir bien, en hacer ejercicio”, explicó Natalia. Su apuesta consiste en conectar ese interés con personas que puedan ofrecer información útil y confiable.

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