Bolívar presenta la “Primera Puerta” de su nuevo proyecto TRÈVO. El espacio propone un estilo de vida que integra vivir en una dirección conveniente y tener la naturaleza a la vista.
Inversiones Bolívar presentó la “Primera Puerta” de TRÈVO, un proyecto residencial en Santa Elena que plantea otra forma de relacionar la vida urbana con el entorno natural. La propuesta parte del concepto de vivir cerca de todo sin renunciar a las vistas, el aire libre y una arquitectura pensada para acompañar el ritmo cotidiano.
Cuando se piensa en vivir cerca de la naturaleza, todavía aparece una imagen asociada a la distancia. Salir de la ciudad, conducir más tiempo, cambiar conveniencia por calma. TRÈVO propone evolucionar esa idea desde Santa Elena, en Antiguo Cuscatlán, e integrar ambas experiencias en un mismo lugar.
Ubicado sobre la prolongación de la avenida Lempa, el desarrollo contempla dos torres residenciales con 88 apartamentos cada una. El proyecto busca incorporarla la naturaleza a la vida diaria desde las vistas, las terrazas, la luz natural y la relación entre los apartamentos y el entorno.

Ese punto marca una evolución en la manera de entender el lujo residencial como la posibilidad de reducir distancias, ganar tiempo y llegar a casa sin sentir que la ciudad ocupa todo el horizonte.
“Probablemente la decisión más importante de un proyecto es adónde se hace”, explica Diego de Sola, presidente de la junta directiva de Inversiones Bolívar. Para él, TRÈVO parte de esa combinación entre una ubicación funcional y la cercanía con un entorno natural. Todo en una zona estratégica en Santa Elena.
Una ubicación que cambia la rutina

Vivir bien también tiene que ver con las decisiones que una ubicación puede simplificar. Resolver una reunión, salir a comer, entrenar o volver a casa sin convertir cada actividad en un desplazamiento largo modifica la relación con el tiempo.
TRÈVO se presenta como un entorno que entiende tu propósito. Óscar Cornejo, director ejecutivo de Inversiones Bolívar, lo resume desde la ubicación, “TRÈVO está ubicado en una zona urbana con características naturales diferentes”. El proyecto busca acompañar distintas etapas y ritmos. La ciudad sigue disponible, mientras el proyecto construye una experiencia residencial vinculada con terrazas, jardines, senderos y vistas hacia distintos puntos del paisaje. “Estamos cerca de todo, pero en una zona que tiene contacto con la naturaleza, un parque de proporciones interesantes para ser una zona urbana en Antiguo Cuscatlán”, agrega Cornejo.
Arquitectura que acompaña la evolución

La idea de evolución aparece de forma constante en TRÈVO. No se trata únicamente de estrenar un apartamento, sino de pensar qué necesita un espacio cuando la vida cambia. Su propuesta parte de una arquitectura que se integra al entorno natural y conecta tu vida diaria mediante orientación, aperturas, luz, sombra y terrazas que extienden el interior hacia afuera.
Esa relación también se traslada a las áreas comunes. El proyecto contempla 12 amenidades para distintos momentos de la rutina. Entre ellas están Social Grill, Celebration Room, Motion Studio, Lobby Hall, Blue Oasis y Horizon Lounge, espacios para comer, celebrar, ejercitarse, descansar, disfrutar las vistas de la ciudad y la montaña, o cambiar de escenario sin salir de casa.
La intención es que estas amenidades amplíen las posibilidades de la vivienda. Para un público que entiende el tiempo como uno de sus recursos más valiosos, tener estas experiencias a pocos pasos de casa puede convertirse en una comodidad menos visible, pero más presente.
La “Primera Puerta” de TRÈVO

El 2 de septiembre de 2026, representantes de Inversiones Bolívar y autoridades del Gobierno central y municipal participaron en el acto que marcó el inicio de la construcción de la primera torre de TRÈVO.
En lugar de la tradicional colocación de una primera piedra, el proyecto presentó su “Primera Puerta”. Es una entrada simbólica hacia la siguiente etapa del desarrollo. Durante el evento, los asistentes realizaron un recorrido virtual por los futuros apartamentos, las áreas comunes y el entorno del proyecto.
El desarrollo representa una inversión superior a los US$80 millones y prevé la generación de más de 2000 empleos directos e indirectos vinculados con construcción, ingeniería, arquitectura, diseño y otros servicios.
La “Primera Puerta” marca el paso entre una idea y un proyecto que comienza a tomar forma. También permite entender la promesa más amplia de TRÈVO. Su apuesta integra vivir en una dirección conveniente y tener la naturaleza a la vista, ambas cosas con una arquitectura que acompaña el presente y puede seguir teniendo sentido cuando cambian las prioridades.
Héctor Delgado, director comercial, compartió la visión que tiene Inversiones Bolívar, “Desarrollamos espacios donde las personas viven y crecen, formando comunidades. Cuando comienza una construcción, no solamente empiezan a levantarse paredes, también comienzan a materializarse sueños, decisiones, inversiones, patrimonios y nuevas etapas de vida”, compartió el directivo. De esta reflexión nace el concepto “Primera Puerta”.






