¿Qué significa para Ron Cihuatán la denominación de origen Ron de El Salvador?

El Centro Nacional de Registros entregó a Ron Cihuatán el certificado de denominación de origen "Ron de El Salvador". El reconocimiento protege su procedencia y abre una lectura sobre cómo se produce, qué se certifica y por qué importa su origen.

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El Centro Nacional de Registros (CNR) y el Instituto Salvadoreño de la Propiedad Intelectual entregaron a Ron Cihuatán el certificado que le permite utilizar la denominación de origen "Ron de El Salvador". El acto se realizó en el Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán y contó con la presencia de autoridades como la ministra de Economía, María Luisa Hayem, el ministro de Cultura, Raúl Castillo, y Camilo Trigueros, director ejecutivo del Centro Nacional de Registros, además de directivos y representantes de Licorera Cihuatán. 

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Pero más allá de la entrega formal del certificado, el reconocimiento abre una lectura sobre qué significa producir un ron ligado de manera comprobable a El Salvador, cómo se protege ese origen y qué valor adquiere cuando el producto comienza a circular fuera del país.

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Un origen que debe comprobarse
Detrás de cada preparación hay una cadena que Cihuatán desarrolla en El Salvador, desde la caña hasta el embotellado. La denominación de origen suma ahora una certificación formal a esa procedencia que la marca ya incorporaba en su identidad. Foto: Mediana.

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Desde sus inicios, Ron Cihuatán ha impreso las palabras "Ron de El Salvador" en sus botellas. Hasta ahora funcionaban como una declaración sobre la procedencia y la identidad de la marca. Con la denominación de origen, esa frase adquiere un respaldo distinto.

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Juan Alfredo Pacas, vicepresidente y cofundador de Licorera Cihuatán, explicó durante el evento que "a partir de hoy esa frase representa un origen comprobable y protegido que garantiza que somos un ron que está producido en El Salvador y que crea valor en nuestro país". La distinción establece condiciones concretas sobre dónde debe producirse el ron y de dónde debe provenir su materia prima para utilizar el nombre "Ron de El Salvador".

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Camilo Trigueros, director ejecutivo del Centro Nacional de Registros, hizo una precisión importante durante su intervención. "Más que una marca, lo que se protege es un producto". Explicó que una denominación de origen permite reconocer productos cuya materia prima, elaboración y características mantienen una relación con el lugar donde se producen. Para "Ron de El Salvador", la caña de azúcar y su procesamiento deben provenir y realizarse en el país.

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En el caso de Cihuatán, esa condición ya era parte de su producción. Gabriela Ayala, master blender de la marca, explicó que el proceso se realiza enteramente en El Salvador. "Todo proviene desde la semilla de la caña, hasta el embotellado", afirmó. También señaló que detrás del producto hay mano de obra salvadoreña y que esa procedencia ha formado parte de la etiqueta, el arte y la manera en que la marca se presenta.

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Camilo Trigueros, director ejecutivo del Centro Nacional de Registros, explicó que la denominación de origen protege al producto y su vínculo con el lugar donde se produce. En "Ron de El Salvador", la caña de azúcar y su procesamiento deben estar vinculados al país. Foto: Mediana.

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Ayala interviene en uno de los momentos decisivos de ese proceso. Como master blender, trabaja con los rones añejados en distintas barricas y define las mezclas que darán forma al perfil sensorial de cada producto. Ella compara ese trabajo con el de un chef, porque implica tomar decisiones sobre qué combinar y qué aromas y sabores buscar en el resultado final.

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"Nosotros nos inspiramos en las leyendas de El Salvador", explicó. Para Ayala, esas referencias entran directamente en la manera de construir cada ron. "Yo soy salvadoreña, para mí poder contar parte de mi esencia salvadoreña y poder transmitir esas leyendas salvadoreñas en el perfil sensorial del ron, para mí es inexplicable". La creación ocurre en la mezcla misma, en la selección de añejos y en las decisiones que terminan definiendo qué se percibe al probar el producto.

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La certificación tampoco obligó a la licorera a reformular el ron. Pacas fue directo al explicarlo. "Ron Cihuatán no cambia, es el mismo ron, las mismas personas que hemos estado produciendo Ron Cihuatán durante todo este tiempo". Lo que hizo la empresa fue someterse a la evaluación de la autoridad responsable y demostrar que cumplía con los requisitos establecidos para utilizar la denominación.

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Trigueros señaló además que "Ron de El Salvador" se convierte en la undécima denominación de origen del país. Durante su intervención mencionó otras protecciones vinculadas al café y productos como la pupusa de El Salvador, el jocote barón rojo y el loroco. También recordó que las siglas DO e IG que aparecen en productos como vinos, quesos o jamones responden a mecanismos de propiedad intelectual que permiten identificar y proteger su procedencia.

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"La materia prima, en este caso la caña de azúcar y su procesamiento, se debe hacer en El Salvador y eso le agrega al producto una característica especial que lo distingue de otros rones de cualquier otra parte del mundo", Camilo Trigueros, director del CNR.

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Para el director del CNR, el alcance económico de ese distintivo está precisamente en que otros productores que cumplan las condiciones puedan utilizarlo. Explicó que existe un reglamento de uso y administración para quienes produzcan con azúcar procedente de El Salvador y sigan el proceso correspondiente. El objetivo, según dijo, es que el distintivo pueda identificar esos productos en mercados internacionales y contribuir a su reconocimiento y valor.

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La ministra de Economía, María Luisa Hayem, también se refirió a esa posibilidad durante el acto. "Este reconocimiento trasciende a un producto o a una empresa. Ron de El Salvador se convierte también en una forma de proyectar nuestro país y en generar valor a partir de aquello que nos distingue", afirmó.

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Hayem planteó que la experiencia puede servir para que otros sectores identifiquen qué características propias de sus productos pueden proteger mediante una denominación de origen. También señaló la necesidad de contar con instituciones capaces de proteger la innovación, la creatividad y el conocimiento para que esas diferencias puedan convertirse en herramientas de competencia en mercados internacionales.

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La intervención del ministro de Cultura, Raúl Castillo, colocó otra dimensión sobre la mesa. El nombre Cihuatán proviene del patrimonio ancestral salvadoreño y hoy aparece en un producto que se vende fuera del país. "Es una gran satisfacción que un nombre que surge de nuestro patrimonio ancestral hoy pueda recorrer el mundo asociado a un producto salvadoreño", dijo.

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Castillo relacionó el reconocimiento con cosas concretas que existen detrás del producto. Habló de los recursos de la tierra, del conocimiento necesario para transformarlos, de los sabores y de las personas que participan en esos procesos. "La cultura también vive en nuestras manos, en nuestros oficios, en nuestros sabores, en nuestros productos", expresó durante su discurso.

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¿Qué cambia cuando el origen se protege?
Las bebidas preparadas con Ron Cihuatán permiten llevar a la mesa el perfil sensorial que Gabriela Ayala construye a partir de la mezcla de distintos añejos, un proceso que la master blender describe como técnico y creativo a la vez. Foto: Mediana.

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Ron Cihuatán ya circula fuera de El Salvador. Pacas mencionó a Francia como uno de sus mercados importantes en Europa, junto con Alemania, Reino Unido y Bélgica. También señaló presencia en Japón, Singapur, Australia y Estados Unidos. El Salvador, aclaró, continúa siendo uno de los principales mercados para la marca.

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La denominación llega en un momento en el que el producto ya se encuentra frente a consumidores de distintos países. Lo que suma el certificado es una manera verificable de sostener las palabras que aparecen en la botella. Para utilizar "Ron de El Salvador" ya no basta con declararlo. Hay que cumplir condiciones relacionadas con la caña, el procesamiento y la producción dentro del país.

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La propiedad intelectual convierte el origen en algo que puede demostrarse y protegerse. En el caso de Cihuatán, también pone bajo una misma denominación decisiones que ocurren desde la materia prima hasta la mezcla final y reconoce que ese proceso tiene una procedencia específica.

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