Círculo de lectura propone regresar al testimonio de El Mozote

Tras el estreno de Luciérnagas en El Mozote, el libro volvió al centro de la conversación. En ese cruce entre cine, memoria y debate histórico, Paula Rivera y Roberto Anaya impulsan un círculo de lectura para volver al testimonio original.

El pasado 11 de diciembre se estrenó la película Luciérnagas en El Mozote, escrita y dirigida por Ernesto Melara, fallecido en marzo de 2025. Desde sus primeras funciones, la cinta volvió a colocar en la conversación pública uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de El Salvador: la masacre ocurrida en Morazán en diciembre de 1981. El estreno no pasó desapercibido y, casi de inmediato, activó debates, lecturas encontradas y una revisión crítica sobre cómo se narran estos hechos desde el cine.

Aunque el afiche de la película aclara que está inspirada en hechos reales y no se presenta como una obra biográfica, diversos intelectuales e historiadores han señalado que el relato cinematográfico pudo haber tenido consideraciones más rigurosas en su apego a los hechos documentados. En ese cruce de miradas, el libro Luciérnagas en El Mozote, publicado originalmente en diciembre de 1981, volvió a circular con fuerza como una referencia clave para comprender lo ocurrido desde la voz de quienes lo vivieron.

A partir de ese momento, los fotógrafos Paula Rivera y Roberto Anaya decidieron impulsar un círculo de lectura en torno a este libro, construido a partir de las memorias de Rufina Amaya, junto con Mark Danner y Carlos Henríquez Consalvi. Para ambos, la lectura colectiva aparece como una forma de diálogo y de resistencia. “Surge de alguna forma de las muchas formas de resistir, el diálogo. De homenajear a las víctimas, los verdaderos protagonistas, si se puede decir así, de la historia”, explica Roberto Anaya.

Una labor de todos

Imágenes en blanco y negro realizadas por Roberto Anaya en El Mozote. La ruralidad, la naturaleza y el aislamiento del lugar fueron utilizados como argumento para suponer que nadie se daría cuenta de lo ocurrido. Fotos: Cortesía Roberto Anaya / Mediana.

La iniciativa también nace desde una relación personal con los libros y con la conversación como práctica constante. “Roberto y yo tenemos una amistad donde los libros y la información son muy importantes. Normalmente hablamos sobre lecturas que tenemos en común”, cuenta Paula Rivera. El estreno de la película fue un punto de quiebre. “Caí en cuenta que yo nunca había leído el libro… desde lo personal Luciérnagas en El Mozote es el libro, no la película”, afirma, señalando una inquietud que, según ella, comparten muchas otras personas que aún tienen pendiente esa lectura o desean volver a ella desde otra perspectiva.

Más allá de la coyuntura, el círculo de lectura se sostiene sobre preservar la memoria. “Nos motiva la memoria, el no olvidar, el rescate y conservación de la voz de los protagonistas”, señala Anaya. Rivera amplía esa idea y pone el énfasis en la diversidad de miradas: “Perpetuar la memoria histórica y lograr crear una conversación con diversas personas hablando de edades, contextos, etc., en torno a este libro”. La intención es convocar a jóvenes, personas mayores, quienes vivieron el conflicto, integrantes de la diáspora y profesionales de distintos campos, para generar un intercambio horizontal.

Este será el calendario de actividades

Portada de The New Yorker, 6 de diciembre de 1996, dedicada al reportaje especial La verdad sobre El Mozote, del periodista Mark Danner. La masacre fue ampliamente documentada por la prensa internacional y se convirtió, según la revista, en un momento central de la Guerra Fría. Foto: The New Yorker / Archivo.

El círculo de lectura iniciará el próximo sábado 31 de manera presencial en el Jardín Botánico, ubicado en Antiguo Cuscatlán, y contará además con dos sesiones virtuales, pensadas para personas que se encuentren fuera de la ciudad o del país. El proceso concluirá el sábado 21 de febrero con un encuentro presencial en La Fabrika (LFBK)

Cómo actividad complementaria se busca organizar un recorrido por el archivo fotográfico digital bajo resguardo del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), que contiene imágenes históricas de lo ocurrido en El Mozote. “Un recorrido por las imágenes de ese periodo”, explica Anaya, quien destaca la posibilidad de ampliar la comprensión del libro a través de lo visual. “Una visita corta guiada que concluye en una mesa para ver imágenes y hablar un poco de foto y sus implicaciones”, asegura.

Un ejercicio de memoria

Imágenes en blanco y negro realizadas por Roberto Anaya en El Mozote. La ruralidad, la naturaleza y el aislamiento del lugar fueron utilizados como argumento para suponer que nadie se daría cuenta de lo ocurrido. Fotos: Cortesía Roberto Anaya / Mediana.

Para ambos, hablar de El Mozote sigue siendo urgente. “Es importante hablar de esto, primero para resistir al blanqueamiento que se le quiere dar a nuestra historia reciente. Y también, porque es parte del diálogo intergeneracional que tanto nos hace falta cultivar como sociedad”, afirma Anaya. Rivera lo plantea como una responsabilidad compartida. “Es un deber que tenemos todos, como salvadoreños, de leer este libro para no dejar que las memorias de Rufina Amaya no se pierdan. No dejar que esta masacre quede en el olvido”, apunta.

La participación en el círculo de lectura es totalmente gratuita. Las personas interesadas pueden inscribirse a través de este formulario. Para conocer los horarios, sedes y enlaces de inscripción, los detalles del círculo de lectura se estarán compartiendo a través de las cuentas de Instagram de Paula Rivera y Roberto Anaya. El libro Luciérnagas en El Mozote puede adquirirse en el MUPI y en la Librería UCA, y habrá una cantidad limitada disponible para su compra durante la sesión de inicio del círculo.

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