La gala dejó pocas sorpresas en televisión, varias incoherencias en cine y una sensación persistente de deuda con el talento. Un repaso crítico a los aciertos, los premios de consolación y las señales que empiezan a marcar el camino hacia el Oscar.
Antes de entrar en materia cinéfila tengo tres dudas. Primera, ¿quién aprobó las canciones que sonaron durante toda la ceremonia?. Escuchar APT durante la presentación de Jude Apatow me pareció ridículo, por poner solo un ejemplo y moderando mi léxico no tan avanzado. Segunda, ¿realmente es necesaria una categoría a Mejor Podcast?. No entiendo cómo para podcast sí hay categoría pero no para Mejor Documental. Y tercera, ¿qué criterios ocupan para elegir quién gana a Logro Cinematográfico y de Taquilla?. Quizás, por los criterios que creo que usan, el nombre justo debería ser Premio de Consolación.
Comencemos con la pantalla pequeña. En televisión no tuvimos mayor sorpresa. Netflix truinfó con Adolescence como Mejor Miniserie, AppleTV+ con The Studio como Mejor Serie Musical o Comedia, y HBOMax con The Pitt como Mejor Serie de Drama. Algunos le apostaban a Pluribus en esta categoría, lo cual no sorprende si partimos de que su creador es el mismo de joyas como Breaking Bad y Better Call Saul. Los Golden Globes tienen una gran deuda pendiente con Vince Gilligan.


En las premiaciones individuales también ocurrió lo esperado, que por ser esperado no significa que no sea justo. El premio a Mejor Actriz en una Serie de Drama fue para Rhea Seehorn por su papel en Pluribus. Cuántos Golden Globes le debe la crítica internacional a esta actriz por su papel en Better Call Saul. Otra deuda más que debe saldarse. El ganador de la categoría a masculina fue para Noah Wylie por The Pitt. Nada que reclamar.
En la categoría a Mejor Actriz en una Serie de Comedia o Musical el premio fue para Jean Smart por su trabajo en Hacks, mientras que en la categoría masculina fue para Seth Rogen por The Studio. Ambos actores tienen merecido el galardón.
En Mejor Actriz en una Miniserie el galardón fue para Michelle Williams for Dying for Sex, mientras que en la categoría masculina, el ganador fue Stephen Graham, por su papel en Adolescence. Y aprovechando, esta serie también nos dejó a la Mejor Actriz y Mejor Actor de Reparto. Erin Doherty junto al joven (16 años) Owen Cooper compartieron una tremenda escena (o capítulo si se quiere) en plano secuencia en el tercer episodio de esta miniserie británica. Luego de ver esa sesión entre psicóloga y paciente, no premiarlos a ambos con un galardón hubiera sido una injusticia nivel Better Call Saul en los Golden Globes 2023.

Y en las categorías restantes, dos galardones. Uno que puedo entender que esté, y otro que me tienen que explicar muy bien qué hace en esta gala. En Mejor Stand-Up Comedy el ganador fue el brillante Ricky Gervais con su especial Mortality. Este comediante es recordado por su genial monólogo en los Golden Globes de 2020. En mi opinión, el mejor presentador que he visto en una gala desde que me gusta el cine. Y en la categoría a Mejor Podcast tenemos a Good Hang with Amy Poehler. Sentimientos encontrados porque quisiera no ser tan crítico, pues Poehler es la protagonista de mi Sitcom favorita (Parks and Recreation), y me parece una actriz muy agradable. Ahora, dejando de lado los halagos, es una categoría que, en mi opinión, no tiene cabida en estos premios.
Y bueno, dejando de lado la pantalla chica, pasemos a la pantalla grande, que parafraseando las palabras del gran Stellan Skarsgard durante la ceremonia, es donde deben verse las películas. Y sí, aquí sí hubo sorpresas que empiezan a aclarar el camino hacia los premios Oscar.

Quiero comenzar con la categoría que no entiendo y que deja en evidencia al gran perdedor de la noche: Sinners. En la categoría de Logro Cinematográfico y de Taquilla, que si vemos al nombre podríamos concluir que se premia a la película la que le fue mejor en el Box Office, el premio debería ser para la tercera parte de Avatar o Zootopia 2. Contra toda lógica numérica, el premio fue para Sinners. ¿A qué conclusión puedo llegar?. Este es el premio comodín que los votantes tienen para la película que no van a reconocer en las categorías importantes.
K-Pop Demon Hunter fue la ganadora en las categorías de Mejor Película Animada y Mejor Canción Original por la canción Golden. Si no pasa nada raro, tiene el Oscar asegurado en ambas categorías. Curioso cómo esta película pasó de ser desechada por Sony, recogida por Netflix para hacer algo de bulto en el catálogo, y para sorpresa de todo mundo, escaló a tal grado que apunta a ser la mejor película animada del año.

Pasemos a las categorías donde hubo sorpresas. En las categorías de Mejor Actriz y Mejor Actor de Reparto, mi apuesta a Mejor Actriz de Reparto estaba con Amy Madigan, la tierna tía Gladys en Weapons, pero como era de esperarse, la crítica internacional y yo somos seres antagónicos cuando de cine de terror se trata. La ganadora fue Teyana Taylor por su papel en One Battle After Another. Me sorprende porque su participación en la película fue muy breve, por no decir que lejos del inicio no la volvemos a ver. En la categoría masculina, Stellan Skarsgard obtuvo el galardón por su papel en Sentimental Value. Mi apuesta aquí estaba con Benecio del Toro. Aún con ambas sorpresas, no me atrevería a decir que estos ganadores sean los favoritos para los Oscar.
Siguiendo con las categorías que nos dieron sorpresas, el premio a Mejor Actriz en Película Musical o Comedia fue para Rose Byrne por su trabajo en If I Had Legs I’d Kick You, una película sin muchas pretensiones, por lo que creo que no veremos a esta actriz nominada en los Oscar. Mi apuesta aquí estaba para Chase Infiniti o Emma Stone. En la categoría masculina el ganador fue Timothée Chalamet por su papel en Marty Supreme. Sorprende al pasar por encima de nombres como George Clooney, Ethan Hawke o Leonardo DiCaprio. Particularmente con el tema de Chalamet, ¿será que estamos presenciando el relevo generacional en Hollywood?.

En el apartado de Mejor Actriz y Mejor Actor en Película de Drama no hubo sorpresas. Mejor Actriz fue para la irlandesa Jessie Buckley por su interpretación en Hamnet, mientras que en la categoría masculina, el ganador fue el brasileño Wagner Moura por su papel en The Secret Agent. Ambos merecidos ganadores que tienen asegurada su nominación al Oscar, y me atrevo a decir, favoritos a llevarse la estatuilla. Pequeña aclaración, por si se lo preguntan, esto deja fuera a Dwayne Johnson “The Rock” de cualquier posibilidad de nominación en los Oscar.
En una categoría con muy buenas películas donde cualquiera pudo ser perfectamente la ganadora, The Secret Agent obtuvo el premio a Mejor Película de Habla no Inglesa. El cine brasileño sigue viviendo su años dorados después de lo hecho por I’m Still Here el año pasado.
Mejor Guión Original fue para Paul Thomas Anderson por One Battle After Another. Era el favorito tanto en esta categoría como en la de Mejor Director, galardón que también terminó ganando. Y sí, esta película también era la favorita a Mejor Película de Comedio o Musical, y para sorpresa de nadie, otro galardón más a la vitrina. Y si partimos de estos 3 merecidísimos premios, me parece que es, en este momento, la gran favorita para llevarse el Oscar a Mejor Película. Hamnet ganó a Mejor Película de Drama, pero no le veo la fuerza, de momento, como para pensar que será competencia en los premios de La Academia. Así que ya saben cuál es mi apuesta para llevarse el máximo galardón el próximo 15 de marzo.
Conclusiones que nos dejó la gala en el apartado de cine. ¿Ganador de la noche? One Battle After Another. ¿Perdedor de la noche? Sinners, más si partimos de todas las nominaciones con las que contaba y no alcanzó a llevarse otra cosa que no fuera el premio de consolación. Aunque no sorprende al ser una película de terror y lo ninguneado que siguen teniendo los críticos al género. ¡Es verdad! Sinners también obtuvo el reconocimiento a Mejor Banda Sonora Original, el cual nadie vio porque fue entregado durante uno de los cortes comerciales, cuando todos están en el baño, o quizás haciendo más palomitas y dejando hasta el tope el vaso con alguna bebida carbonatada.






