La UEES presenta el primer Doctorado en Ciencias de la Salud del país, una apuesta por formar investigadores capaces de llevar evidencia científica a los hospitales, la gestión sanitaria y las políticas públicas.
La Universidad Evangélica de El Salvador (UEES) ha ampliado su oferta académica en salud con la apertura del Doctorado en Ciencias de la Salud, presentado por la institución como el primer doctorado en salud del país. La apuesta llega en un momento en el que la formación avanzada, la investigación científica y la toma de decisiones basadas en evidencia empiezan a ocupar un lugar más visible dentro de las discusiones sobre el futuro del sistema sanitario salvadoreño.
Para el país, el programa abre una nueva ruta de formación avanzada para profesionales que buscan trascender la práctica clínica o administrativa y desarrollar capacidades de investigación y liderazgo en salud. Asimismo, busca conectar la generación de conocimiento con los problemas concretos del sistema sanitario, desde la seguridad del paciente hasta la gestión y formulación de políticas públicas. La Dra. Jazmín López, coordinadora del programa, lo resume como "·una apuesta por formar profesionales capaces de investigar, liderar y transformar evidencia científica en propuestas útiles para el sistema de salud, con una visión nacional e internacional".

"Dentro de la universidad podemos formar profesionales capaces de asumir un liderazgo transformador en el ámbito de la salud, teniendo como base las necesidades reales de la atención y del sistema sanitario", explica López. La idea, añade, es desarrollar en ellos capacidades "técnicas, metodológicas y prácticas" que les permitan generar conocimiento y, sobre todo, convertirlo en soluciones aplicables. De esta manera, la investigación no se queda en el aula, sino que puede traducirse en propuestas para las políticas públicas, el fortalecimiento del sistema de salud y la cooperación con instituciones y organismos nacionales e internacionales.
La Dra. Jazmín López, médica, salubrista, master en VIH y doctora en epidemiología, coordina el Doctorado en Ciencias de la Salud de la UEES. Su trayectoria en investigación, salud pública, epidemiología, gestión sanitaria y cooperación internacional ha estado vinculada a algunos de los principales desafíos de los sistemas de salud, entre ellos la seguridad del paciente. Desde sus experiencias, plantea una formación doctoral orientada no solo a generar conocimiento, sino a convertirlo en evidencia útil para la toma de decisiones y la transformación de los servicios de salud.
Investigar para tomar mejores decisiones

El programa aparece en un momento en el que la investigación en salud empieza a tomar un lugar más visible dentro de las discusiones sobre calidad, prevención y toma de decisiones. Para López, el doctorado viene a llenar "una brecha histórica" en la formación académica del país, al ofrecer capital humano especializado en salud con capacidad para producir conocimiento científico y abordar problemas desde una lectura rigurosa.
Uno de los ejes que atraviesa la conversación es la seguridad del paciente, un componente esencial de la calidad de la atención en salud. López destaca que no se trata de un concepto abstracto, sino de una práctica que tiene implicaciones directas en la vida de los pacientes y sus familias. "Cuando hablamos de seguridad del paciente, hablamos de cosas concretas", señala, entre ellas la administración correcta de medicamentos y dosis, la realización de procedimientos y cirugías seguras, el uso de listas de verificación y la disponibilidad de equipos adecuados en áreas críticas. Para López, estos desafíos también representan oportunidades para generar investigación y evidencia que permitan identificar riesgos, fortalecer los procesos de atención y contribuir a una cultura de seguridad dentro de los servicios de salud.

El reto está en los procesos y en la cultura interna de las instituciones de salud. Para la doctora, los errores pueden ocurrir incluso en sistemas bien establecidos. Lo fundamental es identificarlos oportunamente, comunicarlos, analizar sus causas y generar estrategias que permitan mitigar sus consecuencias y prevenir su recurrencia. "Todos somos humanos y siempre cometemos errores", señala. El desafío, explica, es construir una cultura de seguridad y aprendizaje en la que los equipos de salud puedan reconocer los riesgos sin temor, aprender de los eventos ocurridos y transformar esas experiencias en acciones concretas para proteger al paciente y mejorar continuamente la calidad de la atención.
Ese enfoque también marca la forma en que la UEES quiere formar a sus doctorandos. López habla de un programa que combina el rigor académico y científico, pero también con una clara aplicación práctica. "Es un enfoque estratégico, un enfoque también ágil", explica. Su interés es que los estudiantes puedan adaptar conocimientos a distintos contextos de salud, dentro y fuera del país, y que desarrollen no solo habilidades técnicas, sino también liderazgo, comunicación efectiva, trabajo colaborativo, pensamiento crítico, resolución de problemas y capacidad para generar evidencia.
La investigación científica ocupa un lugar central en esa estructura. Según López, es un eje "fundamental y medular" de la currícula. El objetivo es evitar que las tesis doctorales y los trabajos académicos se limiten a documentos sin salida práctica. Por eso, el programa busca orientar la investigación con las prioridades de la agenda nacional, incorporar tecnología y vincular los hallazgos con propuestas de mejora para procesos, servicios, insumos técnicos, normativas y políticas públicas. "Es una sinergia entre la generación del conocimiento y la aplicabilidad de esto en los diferentes contextos y escenarios", afirma.
La experiencia internacional en seguridad del paciente

La experiencia profesional de López también se ha desarrollado en el ámbito de la cooperación internacional, a través de su participación en misiones técnicas e iniciativas de intercambio de conocimiento en diferentes países y en diversas áreas de la salud pública. A lo largo de su trayectoria, ha participado en espacios orientados al fortalecimiento de capacidades y al conocimiento de experiencias y modelos implementados en distintos sistemas de salud. Su más reciente participación internacional fue como líder de una delegación salvadoreña en una misión de intercambio y fortalecimiento de capacidades en seguridad del paciente en Corea del Sur, donde tuvo la oportunidad de conocer estrategias relacionadas con la gestión de riesgos, la calidad de la atención y la construcción de una cultura de seguridad, identificando buenas prácticas con potencial de adaptación al contexto salvadoreño.
Para López, este tipo de experiencias demuestra la importancia de conectar la formación académica con los desafíos reales de los sistemas de salud y con las experiencias que se desarrollan en otros países. "La formación de investigadores debe permitirnos mirar más allá de nuestras fronteras, aprender de otros modelos y adaptar ese conocimiento a nuestra propia realidad", señala.
Una formación conectada con redes internacionales

La internacionalización es otro de los componentes del doctorado. López explica que el programa cuenta con profesores y asesores de reconocida trayectoria académica y científica, nivel internacional, con experiencia en investigación, publicaciones en revistas científicas indexadas, dirección y acompañamiento de investigaciones y conocimiento de diferentes sistemas y modelos de salud. La participación de estos especialistas permitirá a los doctorandos acceder a experiencias y perspectivas diversas, fortalecer sus capacidades investigativas, establecer vínculos con redes académicas y científicas internacionales y promover la producción de conocimiento con estándares globales. A futuro, el programa también contempla impulsar pasantías, intercambios y otras experiencias de colaboración internacional, que permitan a los estudiantes ampliar su formación y establecer conexiones con universidades, centros de investigación, hospitales y organismos especializados fuera del país.
Para la doctora, la academia tiene que participar de manera más activa en la construcción de políticas públicas de salud. No desde la crítica aislada, sino como un socio técnico capaz de producir diagnósticos, modelos predictivos, herramientas que permitan generar información útil para entender las necesidades del sistema. "La academia realmente no es generar una crítica, sino que se visualiza como un motor técnico, que blinde o que respalde esas políticas de salud", sostiene López.
La UEES, que este año cumple 45 años de fundación, presenta este doctorado como parte de una dirección institucional más enfocada en investigación científica, internacionalización y formación avanzada. López imagina el programa dentro de cinco años como un referente regional, capaz de formar profesionales que lideren escenarios de alta complejidad técnica, participen en cooperación internacional y aporten soluciones basadas en evidencia.
El doctorado propone que investigar en salud no debería ser exclusivamente la producción de conocimiento para guardarlo si no para lograr que ese conocimiento tenga un propósito y genere impacto. El desafío es comprender mejor los problemas de salud, aportar evidencia para tomar decisiones más acertadas y contribuir a construir sistemas sanitarios más seguros, eficientes y pertinentes, donde la atención de las personas responda cada vez más a las necesidades y realidades del país.






